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SWITCH: TOWARD A WATER SUSTAINABLE CITY OF THE FUTURE
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Inquietud Polifonica
El desarrollo sostenible es aquel que satisfeche las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras de satisfacher sus proprias necesidades.
COMISION BRUNDTLAND (1987)
La definición de la Comisión Brundtland data 1987 y define de manera clara el concepto de sostenibilidad, pero no parece haber obtenido los resultados auspiciables. En primer lugar no ha tenido la capacidad de incidir de forma concreta en la Cultura_Sociedad, Economía, Técnica, ¿Política?_a juzgar de como el termino “sostenibilidad”, hoy en día y la mayoría de las veces, es utilizado de forma incorrecta; además, si reflexionamos sobre lo que realmente y “profundamente” a cambiado desde entonces, el balance que podemos hacer no es muy positivo.
Por eso entiendo que, si esperamos que el cambio llegue desde el mundo Económico-financiero, o desde el mundo de la ¿Política?, o desde el de la Técnica, entendida en su desarrollo empresarial y no investigativo, nos estamos equivocando.
El cambio que necesitamos es de matriz Cultural y puede ser impulsado, como siempre pasa en la historia, por el cuarto término: la Sociedad. Una Sociedad en la que cada individuo, incluyendo técnicos y politicos, sepa y sienta que su papel en el mundo es trabajar en su día a día para dejar la ciudad “mayor, mejor y mas hermosa de como la hemos heredado” (juramento de los ciudadanos atenienses en el siglo de Pericle). Y que lo sepa y lo sienta y no lo haga por ninguna imposición de ley (multas) o financiera (impuestos).
Lo que sabemos par coeur, en nuestro corazón, se hace parte activa de nuestra consciencia, regula el ritmo de nuestro crescimiento y de aquella diversificación cada vez mayor que es tan vital para nuestra identidad.
GEORGE STEINER (Presencias reales)
Esa sociedad, a lo mejor utópica, sin embargo no quimérica, hoy en día no existe, o por lo meno no en el mundo que llamamos “desarrollado”, en donde realmente hace más falta.
Cuando los gobiernos siguen apoyando la inversión de las empresas e institutos financieros en combustibles fósiles en lugar de energías renovables queriéndonos ignorantes en el hecho de que si seguimos así, en veinte años, la tierra dejará de dar más de si y el cambio climático será irreversible y catastrófico; cuando permite, aun sea con el silencio, que se sigan depauperando la reservas forestales, interviniendo sin embargo con ejércitos para mantener el control de la reservas de petroleo, creando millones de desplazados por todo el mundo y “desculturizando” pueblos enteros; cuando se calla “diplomáticamente” sobre los genocidios (Israel, Perú, Afganistán,...); cuando aprueba, llenándose la boca con la palabra sostenibilidad, leyes que solo de forma superficial y a corto plazo, inciden en el bienestar de sus ciudadanos (incentivos a la reforma “energética”, impuestos sobre basura y gasolina,...) “olvidándose” de los problemas socio-culturales y del bien estar emocional de la ciudadanía; nadie sale a la calle y grita un sonoro NO. No hay conflicto social. La sociedad es separada por completo del mundo de la política y de la macro-economía.
Y ellos siguen perpetrando el viejo modelo insostenible de desarrollo, porque no tienen ningún interés en que las cosas cambien y porque, históricamente, tienen una mirada a corto plazo y no es su problema ni de su interés un sano desarrollo de la sociedad. No son “ignorantes”, todo lo contrario, ellos saben perfectamente que va a pasar si seguimos así, pero ocultan la información por conveniencia y porque nadie reclama esa información, yendo más allá de leyes e impuestos. No hay conflicto social.
No se trata de echar la culpa a los “ciudadanos”, sino de reflexionar acerca de la falta de una Cultura Social característica de esta sociedad actual, forjada por los modelos de comunicación impuestos por los gobiernos, las empresas, las entidades financieras, y que “habita” la ciudad despreocupándose de la calidad de vida que esta le proporciona. Lo que hace falta es un sano conflicto social que puede darse solo en una ciudadanía concienciada, “culta”, preocupada de la calidad de vida que su hábitat le proporciona y proporcionará a las generaciones futuras.
Si el Estado es Historia, como dice de ser, entonces la insurreción es el momento proibido, una imperdonable nega-ción de la dialectica. La Historia dice que la Revolución consigue “permanencia” o por lo menos duración, mientras que la insurreción es “temporanea”.
HAKIM BEY T.A.Z. (Zona temporalmente autónoma)
Lo que hace falta es impulsar una acción continua e incesante de la Sociedad, de cada uno de los individuos que la componen y con todas las diversidades que la caracterizan, para impedir al Sistema de “sistematizarse”, para exigirle cada día que se mueva con los ciudadanos hacia la conquista de un planeta que vuelva a ser habitable, hacia la recuperación_si todavía es posible_de un Ecosistema saludable, que responda al sentido etimológico de la palabra que lo define. Un ecosistema resultado de un equilibrio mutable, flexible, adaptable, en una palabra Inteligente, entre el Medioambiente, la Sociedad, la Cultura, la Economía, la Técnica la ¿Política?, si algún día recuperaremos el sentido “profundo” intrínseco en esta ultima palabra.
Gran parte del proyecto sostenible tiene que ver con la reducción del calentamiento global mediante el ahorro energético y el uso técnicas -como el análisis del ciclo de vida- con el objetivo de mantener el equilibrio entre el capital inicial invertido y el valor de los activos fijos a largo plazo. Sin embargo, proyectar de forma sostenible tam-bién significa cresr espacios saludables, viables económicamente y sensibles a las necesidades sociales. Supone res-petar los sistemas naturales y aprender de los procesos ecológicos .
BRIAN EDWARDS (Guía básica de la sostenibilida)
La sostenibilidad no se reduce a un proyecto medioambiental. Se trata de un proyecto Cultural del que individuos_¿ciudadanos?_ concienciados, cultos y sensibles, son los protagonistas. En el fondo también los políticos, empresarios y financieros son ciudadanos, o deberían de serlo, concienciados, cultos y sensibles...
¿Como impulsar este cambio histórico en la actual sociedad? Trabajando desde el interior de la sociedad, entorno a la forma y “cultura” que actualmente la caracterizan, y no imaginando un hipotético modelo que superponerle; esto si perseguimos la concreción de la utopía y no la dimensión onírica de la quimera, si queremos que el planeta siga adelante y con el todas las especies vivas que lo habitan con todas sus extraordinarias y vitales diversidades.
Alguna palabra llave: Información_Educación_Condivisión_Inclusión
Es necesario concienciarse sobre lo que va a pasar desde el punto de vista medioambiental si: seguimos quemando combustibles fósiles, abusando del coche, dejando luces encendidas, calentando o refrigerando de manera exagerada, desperdiciando el agua, depauperando las reservas forestales, construyendo incineradoras, produciendo residuos, consumiendo territorio, construyendo de forma tradicional, abusando de bolsas y botellas de plástico...
Concienciarse sobre lo que va a pasar desde el punto de vista social si: seguimos conduciendo con arrogancia en las carreteras, rechazando a los inmigrantes, pegando y matando a las mujeres, abusando de los débiles, tirando basura al suelo, en la playa, en los bosques, juzgando la diversidad, aceptando trabajar demasiado y sin condiciones...
Concienciarse sobre lo que va a pasar desde el punto de vista económico-político si: seguimos comprando productos cuyo coste energético es insostenible (productos no locales), seguimos comprando productos cuyo coste social es insostenible (explotación de mano de obra), seguimos comprando productos cuyo coste político es insostenible (productos de países agresores), tolerando la violencia, la tortura, los genocidios, la represión, la corrupción, el “liberalismo”, las desigualdades...
Y, finalmente, encontrando la forma de implicar par coeur a las personas, con el objetivo que vuelvan a ser ciudadanos, hacia comportamientos compatibles con la lucha individual-colectiva-cotidiana, en contra de todos estos efectos. Ni una sola multa. Ni un solo impuesto. Solo ¡Cultura! Una verdadera Cultura Compartida e Incluyente, difundida en un clima de armónicas disonancias, hacia un hábitat polifónico.
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